miércoles, 11 de febrero de 2026

Un amigo para tu banqueta...

    Hace un par de meses, entre las 20 mil cosas que nos ponemos a hacer día a día para sentirnos útiles, vi que mi amigo estaba sentado en su silla tomando algo de Sol; obvio era Diciembre y aunque el frío no cala tanto como en otros lugares y cuando lo hace ya es terminando el año, pues tratamos de aprovechar.

    Me acerco, lo saludo y me siento junto a el, sentado en la banqueta...

    Charlamos de todo un poco, temas tontos, otros no tanto, otros pendientes, bromas y sarcasmos, bromas en serio y uno que otro mal chiste que solo uno de los dos entiende. Cuando llegamos a la platica sería -que por obvias razones me la guardo para mi-, solo le comenté que en la vida, hay ocasiones en las que nos toca ser egoístas, que debemos dar prioridad a lo que nosotros deseamos y queremos, que no siempre se puede dar gusto porque no es sano. 

    Después de ese día, lamentablemente solo lo vi tres veces más... cada una de esas veces con un sabor diferente.

    Ojalá siempre nos diéramos el tiempo de platicar a la orilla de una banqueta con un amigo de la infancia o practicarlo con un nuevo amigo, dejar que la memoria nos regrese a cuando éramos chicos y que nuestra única preocupación era que la manga de la playera no se recorriera hasta el codo cuando mamá nos ponía el suéter encima, cuando el mundo tenía otro ritmo y otra velocidad... no como una forma de huir sino de darle otro valor al estar... Estar con nosotros mismos, con nuestras personas apreciadas, queridas; dándonos el permiso de apreciar el cálido abrazo de un Sol en invierno, sin que nos queme mas de la cuenta.

    Nunca nos damos el tiempo, hasta que nos damos cuenta de que es demasiado tarde para ello. 

    Espero que siempre cuentes con un amigo para tu banqueta... 



No hay comentarios: