miércoles, 4 de febrero de 2026

Puedes confiar en ti mismo...

    Durante ya bastante tiempo he tratado de ser constante con el tema del ejercicio; de repente lo mezclo con paseos y caminatas con el perro, con carreras largas y algo lentas, hasta con sprint -que dependiendo de mi humor varían en distancia- en un afán de mantenerme en buena forma.

    La pandemia vino a desajustar todo el calendario, pues producto de la desinformación, el miedo colectivo y las ganas de... no sé, algo que la llamo "vivir" pues me impidieron seguir con ello en la constancia que lo venía haciendo.

    Obvio, todo ello también trajo consecuencias, incluso hasta psicológicas; muchos entre la desesperación, el aislamiento y la incertidumbre de qué es lo que iba a pasar, pues nos fueron mermando y -creo yo- hasta la fecha se pueden ver algunas de las consecuencias en lo que hoy en día nos mueve como individuos. Es así que podemos ver personas mucho mas cohibidas que siguen usando cubrebocas, que evitan lugares concurridos y también, el otro lado de la moneda, personas que quieren darle la vuelta al mundo -en mas de una ocasión si es que pueden- por darle a su vida otro tipo de sentido.

    Todos y cada uno de los conceptos pues es muy válido, todo esta bien, -obvio- siempre y cuando no afecte al de enfrente, que si ya de por si cada mente es un infierno, ahora mezclado con el punto de vista de otro y sus aspiraciones y conceptos pues lo hace aún mas complicado de sobrellevar.


    Yo por lo pronto me lo estoy tomando mas a pecho, desde hace un par de años, recurro a una aplicación que viene en el móvil -por default- que me va poniendo retos diferentes cada mes; que si corre tantos días seguidos, que si necesitas consumir X cantidad de kilocalorías o que si tienes que hacerlo por Y días... cada mes -en teoría- es diferente. Lamentablemente -como en todo- también la disciplina puede ser confundida con "otro trauma" o ganas de sentirte mejor que los demás... uno nunca sabe.

    Yo también me he cuestionado si realmente lo hago porque quiero, porque me dice el reto que lo debo de cumplir y con ello el afán de decir "yo puedo" o simplemente porque eso le da cierto orden a mi día a día. Obvio, eso me ha llevado a muchos momentos incomodos, como cuando te dices a ti mismo "mañana lo hago" y con ello retrasas tu reto o tu avance. He leído que se puede hacer, solo que no debes de permitir que sea 2 días seguidos, porque con ello es mas complicado volver a empezar y siempre los comienzos son los mas difíciles.

    A la par, hace ya tiempo escuche algo que me ayuda a superar esa voz interior que me dice "no mas", dice que "la disciplina es la capacidad de confiar en mi mismo, que si todo se va al carajo me tengo a mi mismo y puedo confiar en lo que digo lo puedo hacer", así es que trato de que esa voz de compromiso, siempre suene mas fuerte que la del conformismo.


martes, 3 de febrero de 2026

Bitácora de vuelo... día 34 de Enero.

    Siempre he sido de las personas que creen que todo esta en la actitud y que todas las cosas se pueden superar, incluso el hecho de que no tenga solución, es una solución en sí... lamentablemente a veces los contratiempos van llenado una bolsa que cargamos diariamente y entre tanto y tanto se empieza a desbordar...

    Ahora, todo mi mundo tiene otra velocidad, sigo pensando lo mismo... todo pasa, pero hay veces que si quieres "pedir esquina", desacelerar el mundo y su vertiginoso movimiento, quieres decir "dame chance y ahorita le seguimos".

    Sé que todos en algún momento pasamos por ello, pero creo que cada vez es mas complicado; entre tanta noticia en los medios, tanta desinformación o tanto contexto hemos dejado de apreciar lo verdaderamente valioso que es nuestro tiempo y como es que lo estamos pasando.

    Me he prometido -pasada la crisis- darme el tiempo de la reflexión y la contemplación, de volver a ver lo bello de lo simple y tomar precauciones para que -sino es que no vuelva a pasar- por lo menos no sea tan violento cuando suceda. Entender que nada es mas importante, como estar tranquilo con uno mismo y con su vida.

    Siempre hay cosas que hacer, pero también es importante decidir que es lo que queremos hacer y no nada mas atender urgencias que -en ocasiones- ni siquiera son nuestras. De vez en cuando solo hay que sentarnos en la banqueta de nuestra casa, abrir una bolsa de "papitas", tomar refresco y ver gente pasar, sin mas, ni menos.

    Ojalá que todo mundo -de vez en cuando- tenga calma...

De tus tiempos a mis tiempos...

    No sé si solo sea cosa mía, pero se las cuento... Tengo desde hace años un negocio y -obvio- una cartera de clientes. Obvio, cuando se inicio pues traíamos el apuro de pagar cuentas, materiales e insumos (entre otros) así es que como en todo negocio -creo yo- la dinámica con los clientes era muy diferente que la que es ahora.

    Siempre he tratado de ser educado -y conste que a veces me la ponen complicada-, pero últimamente he reflexionado sobre los tiempos de los clientes y cómo es que a veces uno tiene que compensar sus inconvenientes.

    Siempre que recibo una llamada antes de las 9 am, me imagino que está en el baño y mientras que están sentados se han de decir "déjame le mando un mensaje para que cuando yo llegue a mi oficina -o a su negocio- el trabajo ya este hecho"; cuando es entre 4 y 6 de la tarde me los imagino diciendo "ya que termine de comer y mientras mi mujer me pone al día de los niños y las tareas pendientes, le recordaré que necesito un trabajo urgente" y -finalmente- cuando es después de las 7 han de decir "buenos ahora si que tengo tiempo porque ya termine mis pendientes, le pediré que mañana temprano quiero X trabajo".


    Es normal que a veces pensemos o sintamos que nuestros tiempos son los mas importantes, pero si recomiendo tantita empatía y ver que tanto tu, como los otros tienen tiempos para todo... para el trabajo, para el descanso, para la comida y hasta para el ocio.

    Ah y se me pasaba... cuando es fin de semana o día festivo, se han de decir "ojalá me pueda echar la mano este fin de semana porque se me paso y no le mande el trabajo que necesito para la próxima semana". Definitivamente, toda una joya.

martes, 13 de enero de 2026

El color prohibido


En la gran ciudad de Roma, donde las columnas del Senado se alzaban como guardianas del poder, los hombres más influyentes discutían cómo mantener el orden. El bullicio de esclavos llenaba las calles: cargaban agua, levantaban muros, servían en las casas. Eran tantos que parecían un río interminable.

Un joven senador, deseoso de mostrar ingenio, propuso:

—Demos a los esclavos un color en sus túnicas. Así sabremos quién es libre y quién no.

La idea recorrió la sala como chispa en la pólvora. Algunos sonrieron, otros asintieron. Pero entonces, un anciano de mirada penetrante se levantó. Su voz, grave y pausada, cortó el aire:

—Si los esclavos llevan un color, verán que son más que nosotros. Y cuando comprendan su fuerza, Roma caerá bajo su furia.

El silencio se hizo pesado. Los senadores, que momentos antes se sentían sabios, se miraron con miedo. Afuera, los esclavos seguían trabajando, ignorantes de su número, invisibles en su multitud.

La propuesta fue enterrada en el olvido. Nunca se habló más de colores ni de marcas. Roma prefirió que sus esclavos se confundieran entre los libres, para que jamás descubrieran el secreto de su poder.

Moraleja...


Quien oprime teme más al despertar de los oprimidos que a cualquier enemigo externo. La verdadera fuerza no está en las cadenas, sino en la conciencia compartida.






viernes, 19 de diciembre de 2025

La oveja negra o el chivo expiatorio de tu familia


¿Tienes claro si eres la oveja negra o el chivo expiatorio de tu familia?

Porque en estas fechas suele revelarse con una claridad incómoda.

Llegan las reuniones, las mesas largas, el recalentado, las cheves y los tragos… y de pronto todo se acomoda. Las bromas “sin mala intención”, los comentarios disfrazados de consejo, las miradas que juzgan sin decir nada. No es que la familia se ponga rara en Navidad, solo deja de disimular.

La oveja negra casi siempre lo sabe. Es la que no siguió el guion, la que eligió distinto, la que incomodó por existir fuera del molde. Y puede que la etiqueta pueda doler un poco, incluso cuando sea autoimpuesta. Pero ahí hay algo de decisión. De honestidad brutal.

El pedo empieza cuando esa diferencia deja de ser solo “ser distinto” y empieza a pasarte factura. Cuando ya no es tu rareza, sino tu culpa. Cuando te empiezan a colgar el muerto de todo lo que no funciona.

Sin darte cuenta, pasas de ser la oveja negra al chivo expiatorio.

Y entonces... ya no solo eres quien siempre genera problemas, exagera o no sabe estar en paz. Sino que, sin importar qué hagas, algo termina cayendo sobre ti. Y la familia, curiosamente, se siente más tranquila así. Porque todo parece tener más sentido cuando ya hay a quién señalar.

No es personal. Es sistémico.

Las familias, como cualquier sistema, buscan equilibrio. Y cuando hay cosas que no se hablan, alguien las termina cargando. Secretos, silencios, frustraciones heredadas, rencores mal digeridos. Nada de eso desaparece. Solo se acomoda en una persona.

Si a ti te tocó ser “el chivito”, lo más probable es que vivas con un cansancio raro. Un agotamiento que no se quita durmiendo. La sensación constante de estar fallando aunque estés haciendo las cosas bien. 

Una culpa flotante que no sabes de dónde viene.

No te duele tu familia.

Te duele el lugar que te dieron en ella.


Desde una mirada simbólica, el chivo expiatorio cumple una función antigua: absorber la mierda emocional del grupo para que el sistema no se rompa. El conflicto no se resuelve. Solo se deposita.

Y entender esto no es para pelear en la cena ni para ponerte en modo víctima ilustrada. Es para algo mucho más práctico: dejar de cargar lo que no te corresponde.

Así que en las próximas fiestas, además de divertirte viendo a los tíos pelear por los terrenos de la abuela, o pelearlos tú si tienes la edad… observa.

Fíjate cuándo ser distinto se vuelve culpa. Cuándo la incomodidad se transforma en señalamiento. 

Cuándo pasas de elegir tu camino a sostener el malestar de otros.

A veces, ahí está la respuesta a más de un peso que traes arrastrando.

Porque lo simbólico no está para apapacharte.

Está para ayudarte a ver claro.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

La arquitectura no es cara...


 Un Arquitecto le pregunta a otro que si considera que la "excelente arquitectura" es mas costosa que una "buena arquitectura", a lo que el cuestionado simplemente contesta que la arquitectura tiene que ser accesible,  los arquitectos tienen una responsabilidad social, es un completo desafío, porque aplicar sus conocimientos con lo que deben mejorar el ambiente donde la gente vive, que es el primer paso de la democracia al darles dignidad con sus ideas y no podría estar mas de acuerdo...

Siempre hemos pensado -y se nos inculca- que lo bueno sale caro y nos hemos acostumbrado a pagar lo mínimo por algo "medianamente" bien hecho, sin darnos cuenta de que lo "bueno" realmente esta a la vuelta de la esquina. Obvio, que son mucho mas factores a considerar y no me atrevería a ponerlos a todos en la misma canasta, pero también es cuestión de nosotros darnos el tiempo de ver y conocer las propuestas que algunos profesionistas mas nos pueden ofrecer, que vayan de acuerdo con nuestra idea y -sobre todo- nuestro presupuesto.

Hoy, con todas las nuevas actividades que los jóvenes -y no tanto- pueden desarrollar para generar ingresos, se ha menospreciado mucho el estudio o la especialización; jovenes que ya no piensan en una carrera, sino simplemente subir vídeos y TikToks y no tengo problema con ello, pero creo que todos estamos de acuerdo que a la hora de que -Dios no lo quiera- requerimos una cirugía o alguien desarrollara el plano de nuestra casa, definitivamente preferiríamos a un profesionista.

Entonces no, la arquitectura no es cara, es mas caro pagar por la ignorancia de no darnos el valor para darnos cuenta y así como en eso, en -casi- todas las profesiones...

Una nueva promesa...

     José Antonio Kast es el nuevo presidente electo de Chile y en su discurso de victoria el pasado Domingo 14 de Diciembre, llamo a la unidad del país proclamando que es presidente de todos los Chilenos, invitando a unirse a la causa a sus adversarios, respetando sus diferencias (que dice que siempre las habrá), pero que sobre todas las cosas esta por encima Chile (como país); llamo a la acción del ciudadano, declarando que es labor de todos y no nada mas de un gobierno y que tendrá mano dura contra los delincuentes para que todo el país goce de lo que tanto anhela... paz en su país.


    Sinceramente no todo es un discurso nuevo, pero sinceramente deseo creer una vez mas en que hay un despertar en América Latina; hace años Chile estaba siendo importante en todo el continente y lamentablemente no vimos esa imagen que se había prometido, pero espero que hoy retomen un nuevo empuje para llegar a ello.

    Siempre he pensado de que México (como país) es el hermano mayor de América Latina, pero si para despertar es necesario que alguien mas tome la batuta en ello, no tengo problema en que sea quien sea. Los dirigentes de las naciones, tienen la obligación de unificar países y luchar por mejores condiciones para su pueblo, no importante de donde vengan o quien es que "los puso al mando", se nos ah olvidado que como administradores de un país, no los hace su dueño, sino todo lo contrario... alguien que debe de rendir cuentas de qué, cómo y cuándo se gasta el recurso.

    Ojalá no sea una promesa mas, por lo pronto... me quedo con el discurso...


miércoles, 12 de noviembre de 2025

El Punto es 103 - Alfred Nobel


    El texto discute el origen de los prestigiosos Premios Nobel, explicando que el inventor de la dinamita, Alfred Nobel, fue motivado a establecerlos por un evento traumático. En 1888, la publicación errónea de su obituario en un periódico francés, tras la muerte de su hermano, lo describió como "El mercader de la muerte". Esta impactante descripción, que lo señalaba por hacer posible matar a más personas más rápido debido al uso militar de su invento, lo horrorizóprofundamente. Como resultado, Nobel decidió modificar su testamento para crear un legado positivo, estableciendo los premios para reconocer a aquellos que benefician a la humanidad en áreas como la ciencia, la literatura y la paz.

El Punto es 102 - La última carta de Warren Buffett



    Aquí tienes un resumen completo de los puntos clave de la carta de Acción de Gracias de Warren Buffett publicada en noviembre de 2025, considerada su despedida como presidente y CEO de Berkshire Hathaway.


jueves, 6 de noviembre de 2025

Papá Olvida...


Papá Olvida


Escucha, hijo: voy a decirte esto mientras duermes, una manecita metida bajo la mejilla y los rubios rizos pegados a tu frente humedecida. He entrado solo a tu cuarto. Hace unos minutos, mientras leía mi diario en la biblioteca, sentí una ola de remordimiento que me ahogaba. Culpable, vine junto a tu cama.

Esto es lo que pensaba, hijo: me enojé contigo. Te regañé cuando te vestías para ir a la escuela, porque apenas te mojaste la cara con una toalla. Te regañé porque no te limpiaste los zapatos. Te grité porque dejaste caer algo al suelo.

Durante el desayuno te regañé también. Volcaste las cosas. Tragaste la comida sin cuidado. Pusiste los codos sobre la mesa. Untaste demasiado el pan con mantequilla. Y cuando te ibas a jugar y yo salía a tomar el tren, te volviste y me saludaste con la mano y dijiste: " ¡Adiós, papito!" y yo fruncí el entrecejo y te respondí: "¡Ten erguidos los hombros!"

Al caer la tarde todo empezó de nuevo. Al acercarme a casa te vi, de rodillas, jugando en la calle. Tenías agujeros en las medias. Te humillé ante tus amiguitos al hacerte marchar a casa delante de mí. Las medias son caras, y si tuvieras que comprarlas tú, serías más cuidadoso. Pensar, hijo, que un padre diga eso.

¿Recuerdas, más tarde, cuando yo leía en la biblioteca y entraste tímidamente, con una mirada de perseguido? Cuando levanté la vista del diario, impaciente por la interrupción, vacilaste en la puerta. "¿Qué quieres ahora?" te dije bruscamente.

Nada respondiste, pero te lanzaste en tempestuosa carrera y me echaste los brazos al cuello y me besaste, y tus bracitos me apretaron con un cariño que Dios había hecho florecer en tu corazón y que ni aun el descuido ajeno puede agotar. Y luego te fuiste a dormir, con breves pasitos ruidosos por la escalera

Bien, hijo; poco después fue cuando se me cayó el diario de las manos y entró en mí un terrible temor. ¿Qué estaba haciendo de mí la costumbre? La costumbre de encontrar defectos, de reprender; esta era mi recompensa a ti por ser un niño. No era que yo no te amara; era que esperaba demasiado de ti. Y medía según la vara de mis años maduros.

Y hay tanto de bueno y de bello y de recto en tu carácter. Ese corazoncito tuyo es grande como el sol que nace entre las colinas. Así lo demostraste con tu espontáneo impulso de correr a besarme esta noche. Nada más que eso importa esta noche, hijo. He llegado hasta tu camita en la oscuridad, y me he arrodillado, lleno de vergüenza.



Es una pobre explicación; sé que no comprenderías estas cosas si te las dijera cuando estás despierto. Pero mañana seré un verdadero papito. Seré tu compañero, y sufriré cuando sufras, y reiré cuando rías. Me morderé la lengua cuando esté por pronunciar palabras impacientes. No haré más que decirme, como si fuera un ritual: "No es más que un niño, un niño pequeñito".

Temo haberte imaginado hombre. Pero al verte ahora, hijo, acurrucado, fatigado en tu camita, veo que eres un bebé todavía. Ayer estabas en los brazos de tu madre, con la cabeza en su hombro. He pedido demasiado, demasiado.

W. Livingston Larned