miércoles, 25 de marzo de 2026

Del perdón y unos cuates...

    El otro día estaba escuchando una reflexión que hablaba sobre los padres; "ellos hicieron lo que pudieron con lo que tuvieron" e invitaba con ello a hacerte responsable sobre tu vida y que dejaras de culparlos por muchas de las cosas que sufriste en la niñez. 

    Creo que es una excelente reflexión y estoy casi completamente de acuerdo con ello; si bien es cierto, no hay manual de como ser padres y cada generación tiene sus desafíos, que muchas veces van de la mano de el ambiente en el que crecen los hijos siempre apelo a la consciencia...

    No sé porque antes las parejas empezaban un matrimonio a una mu corta edad y con ello al enfrentarte a situaciones para las cuales -quizá- no estabas del todo listo; responsabilidades, compromisos, atenciones, distracciones y demás, que a final de cuentas no siempre llegaban a buen puerto a muchas de las parejas, pues a pesar de esas grandes diferencias tampoco se separaban por el "qué dirán" y los encarcelaba en hogares de por vida con todo el infierno que ello detonaba.

    No se trata de juzgar a los padres, eso es cierto, pero también hay que hacerlos conscientes de los problemas que ocasionaron y no por ello para llenarlos de culpa, sino todo lo contrario, para que también ello les ayude a sanar su interior y ver lo que han provocado -obvio sin querer- para que también entiendan de dónde es que viene el carácter el primer, segundo o tercer hijo.

    Yo crecí con unos padres de diferente edad y experiencia a los que tuvieron mis hermanos; siempre lo he dicho, no crecí en una maceta que estaba en el corredor de la casa, así es que parte de mi carácter viene de mi interpretación a todos los estímulos (buenos y malos) que tuve en mi infancia; cosas a las que estuve expuesto y que poco a poco fueron formando mi personalidad.

    Hoy -que ya estoy "grande"- entiendo la parte que me tocó vivir y el hecho de haber tenido ángeles a mayor edad que en la que nos tuvieron ellos a nosotros, me da la pauta para entender y razonar las cosas que me dolieron y saber la diferencia entre una "buena" educación y una educación empatiza. Me ubico en los nuevos tiempos y enmiendo en mi y en mis hijos las faltas que considero pudieron ser diferentes en mi niñez.

    Aún así, estoy complemente seguro que dejare cicatrices en mis hijos, pero -como ya se los he dicho a ellos- deben de considerar que independientemente que todo, soy una persona, con errores y con defectos, pero... que deben tener la tranquilidad de que todos mis errores nunca han sido con el afán de ofenderlos o lastimarlos, que simplemente son cosas que son parte de mi, pero que con su ayuda puedo mejorar.

    Cambios tan simples como un "perdóname" hacen una gran diferencia en nuestras relaciones; no siempre se cuenta con la verdad, puede haber el caso del apoyo incondicional, pero no la ausencia del error.

    Solo espero que la cuenta emocional que estoy generando en ellos, no sea tan alta de pagar más adelante. Porque a veces confundimos el educar con el compensar y eso nos lleva a otro tipo de error en paternidad; tantito sed, hambre y frío hacen buenos hijos, no los malos tratos... que son cosas muy diferentes.

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