Hoy me perdí en mi propia ciudad... y no es que esté perdido como tal, sino que llama mi atención lo mucho que ha crecido en algunos años; calles, avenidas, colonias, un sin fin de gente haciendo lo que tienen que hacer o dedicándose a alguna labor como parte de su rutina.
Vi gente comiendo en la calle, caminando, conduciendo, cargando, moviendo cosas; un sin fin de gente que tiene historias en su haber, en su día a día.
Sé que es una tarea titánica, así es que desde hace tiempo, solo presto atención a quien me la cuenta o quien es gustoso de compartirla conmigo, pero sé que alguien mas tiene en su haber la respuesta a algunos de los problemas de los demás, o sino una pista que les ayude en su haber.
Este mundo es tan basto y tan grande que encierra una infinidad de historias dignas de ser contadas, lamentablemente no todos tienen el tiempo para así hacerlo. Creo que por ello es que escribo, no como una búsqueda del saber "divido", sino una forma de entender el mundo en el que me tocó vivir y entenderme a mi en el proceso.
La vida es tan corta y tantas historias de ser contadas y escuchadas por todos nosotros...
Por lo pronto, me prometo de vez en cuando perderme en el caos de mi ciudad, ver con detalle lo que pasa a mi alrededor y darle un sentido a lo que observo y por qué no... darle mas sentido a mi vida.
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