martes, 8 de septiembre de 2020

Fotografías...



Hace poco hacia un poco de memoria sobre las muchas cosas que han pasado en mi vida; en un abrir y cerrar de ojos he pasado de la primaria, secundaria… hasta llegar al día de hoy. Muchas de las cosas y de las imágenes están solo en mi memoria, a veces basta con cerrar mis ojos y remontarme a aquellas épocas.


Nunca fui fan de las fotografías, no me considero fotogénico y quizá eso tenga mucho que ver en ello y mas si le agregamos lo complicado que eran en mis tiempos, ya saben, rollos, cantidad de fotos por rollo, ir a revelar y -obvio- el costo de hacerlo. Siempre me llamó la atención que uno que otro compañero si lo hacia, buscaba el momento y el tiempo para reunirnos; tengo que decir que no era tampoco fan de todo ello, desde el “a ver, una foto por favor”, hasta el “si nos acomodamos mejor salimos todos”, supongo que era mas un arte en aquellos tiempos pues no es como ahora, que puedes tomar 10, 15 o 20 fotos en un instante con tu celular y es menos complicado que antes.


Hoy en día los celulares son mas que eso; toman fotografías, te cuentan los pasos que haces por día y hasta te recomiendan que debes o no debes hacer ejercicio dependiendo de tu edad, estatura y peso; puedes llevar una agenda robusta con mil y un reiteraciones de contactos y no tener ningún problema con ello, puedes tener un calendario que se sincroniza con tu Facebook o alguna otra red social de tu elección; puedes estar en contacto con quien tu quieras, en el momento que quieras, bueno… siempre y cuando la otra persona también este desocupado. Es toda una nueva era… 

Aún así, es complicado entender que ahora que tenemos mas dispositivos electrónicos y medios para estar conectados, es cuando mas lo estamos…


Me da mucha nostalgia el darme cuenta por lo mucho que todo mundo y yo hemos pasado; tantas experiencias que nos han marcado para bien y para mal, tantas cicatrices, algunas profundas, algunas superficiales; hay quien dice que no sería la misma persona sin esas cicatrices y que las abraza con amor, porque determinaron quien es ahora y estoy completamente de acuerdo con ello. 


Hay pocas cosas que lamento de todo lo que me ha pasado, pero si de algo puedo sentirme arrepentido es de no haberme permitido ser un poco mas ñoño y haber tomado fotografías de muchas de las cosas que me pasaron, evidencia de lo que reí, de lo que viví y vivimos mis amigos y yo; de poder tener una imagen como testigo de lo mucho que fui y fuimos en ese momento.


No sé si el día de mañana las generaciones que van después de mi, tengan alguna reflexión similar a la que justamente tengo el día de hoy, pero seguramente tendrán algo que reprocharse al respecto; quizá sea todo lo contrario, que quizá pudieron haber soltado mas el celular y disfrutar mas del concierto al que fueron, besar mas a la personas con las que se relacionaron y no ser tan presumido con quién y dónde estaban o lo que comían con una foto en sus redes sociales, se pierden del mundo que los rodea, de las cicatrices que el día de mañana serán toda una anécdota de ello.


Cada quien tendrá su propia versión de su fotografía… 



viernes, 4 de septiembre de 2020

Cuando no se sabe de lo que se habla...

Hay ciertas cosas que me cuesta asimilar mas que otras; escucho platicas y conversaciones de otras personas, entiendo que no todo se puede saber en la vida, que a veces es mas que suficiente saber algo  de algo para poder externar un punto de vista de ello. Incluso, considero que soy precisamente lo opuesto a esa postura.

Durante mucho tiempo he dejado de lado algunos proyectos por no saber si sé lo suficiente del tema o tengo la idea de que necesito saber más para poder dar una opinión o empezar a hacerlo por mi mismo. Es en cierta forma lógico, nos enseñaron del riesgo de no hacer las cosas bien, pero no nos dijeron el valor y la importancia de la experiencia que se adquiere precisamente de los errores.

Obviamente hay cosas y temas con los que no se puede experimentar (habrá quienes agarren esta charla como excusa para cometer errores voluntarios), pero de ahí en mas, todo es posible. Si se trata de negocios o de emprendimientos, no todo esta dicho; hay visiones completamente diferentes u opuestas sobre lo mismo y no siempre son bien aplicados; habrá a quienes les funciona una forma y una manera y habrá quienes no supieron aplicarla bien, estando ya mas que comprobada.

Recuerdo, que en muchos de las ocasiones era mas mi coraje al ver como es que ciertas personas hablaban sobre algunos temas muy a la ligera para luego verlos darse de topes contra la pared al no saber a ciencia ciertas de lo que estaban hablando. Quizá por eso es que precisamente yo trataba de evitar ciertas cosas sin tener - por lo menos - un rumbo previo del tema o de la tarea.

Si bien es cierto, que la experiencia viene con los años y con esa "prueba y error" de muchas de las cosas que se nos presentan, creo que debemos invocar mas a la plena consciencia de qué es lo que queremos, cómo lo queremos y para qué lo necesitamos... Hay personas que solo copian ideas que funcionan y creen que eso es mas que suficiente, pero realmente no aportan nada nuevo a ello. Habrá otras que piensan que lo pueden hacer mejor que a quien critican, pero no se atreven a realizar el trabajo o la tarea.

Definitivo, son encrucijadas que nos da la vida, pero es por ello que pido que sea cual sea en caso, hagamos las cosas con consciencia y nada mas al ahí se va. Porque sino hacemos algo para bien, habrá ocasiones en que es mejor no hacerlo desde un principio. Habrá otras en las que no hacemos el mínimo esfuerzo por comenzar, siendo que quizá nos estamos perdiendo de la mejor de nuestras aventuras...

martes, 18 de agosto de 2020

Una novia, un par de amigos y un perro…


Una novia, un par de amigos y un perro…

Nos hemos hecho a la falsa creencia que entre mas conocidos tenemos, mas felices podemos ser o podemos cubrir mas de nuestras necesidades y en cierta forma tienen algo de razón; a tener un amigo doctor te puede recomendar medicamentos, hacer consultas a domicilio y hasta consejos de salud cada que lo ves; si tienes un amigo mecánico, pues en cierta forma te ayuda con tu vehículo, hay un taller en el cual puedes echar una o dos cervezas el fin de semana mientras le atienden algún detalle; al tener un amigo arquitecto… mta! Hasta lo hacer compadre porque te diseña tu casa con lujo de detalle sobre las mas sórdidos gustos que puedas tener… en fin, todos tenemos habilidades que le pueden ser útiles a alguien mas, dependiendo de la situación. Desde un amigo que su única gracia es tocar la guitarra, hasta el wey que picha las cheves en la peda porque tiene con queso las gordas… 



Todos hemos jugado un rol en la vida de los demás sin querer o queriendo.

Por otro lado, las parejas que has tenido a lo largo de la vida, han sido una combinación extraña de lo que querías y no sabías que necesitabas en ciertos puntos de encuentro. Hay personas que te dejan marcadas con su forma de quererte, sea bueno o malo; te han dado argumentos para otras futuras relaciones -sean buenos o malos- y dan compañía que requieres en tu constante crecimiento como individuo sea de forma positiva o negativa.

Todo tiene un justo momento, acompañado de una lección de vida que solo depende de ti y del enfoque que te le quieras dar, uno negativo o uno positivo… 

Las mascotas… a las mascotas se les cocina aparte, pero… siempre que sean producto de una decisión consciente y no como una cierta imposición de tus padres (que chica para que no haga desmadre en la casa); atlética para que te acompañe a correr; que sea grande para que cuide la casa u otras características en las cuales veas o vean una ventaja y no una que vaya mas ad hoc de lo que buscas, quieres y necesitas…

Y aunque siempre se ven impregnadas por nuestra naturaleza, no siempre van con ella.

Pero… y la compañía? Yo no necesito amigos para que me resuelvan, digo, que bueno si pueden, pero prefiero que me acompañen en la búsqueda de la solución al problema; una mujer, quizá puede o no estar tan perdida como yo en este mar de emociones, de subidas y bajadas que da la vida, pero podemos reír y llorar juntos con el vértigo y emoción que produce la montaña rusa de la misma; el perro… el perro tampoco me va a solucionar nada, solo me dará en reciprocidad el mismo amor, atención y cuidado que yo tenga hacia él, sin mas, ni menos… como un trueque justo, con la pequeña diferencia que siempre sale uno ganando.

Así es que, aunque nos tengas muchos amigos, muchas novias y muchos perros, debes aprender a reconocer los amigos valiosos, las parejas que nos enseñen y los perros que nos quieran a a pesar de nuestros defectos cuando los veas, porque no necesitamos mas en ésta vida que una buena compañía… 

Consejos para comprar un coche…

 Consejos para comprar un coche…


1.- Ve si las condiciones físicas del mismo te gustan, el amor nace en lo que ven nuestros ojos, pero puede ser engañoso, así es que presta atención…


2.- Ve el interior del mismo; es la segunda etapa, no todo es tan evidente, pero toma en cuenta los desperfectos que pueden ser arreglados de inmediato como una buena limpieza y detecta cuáles desperfectos te pueden llevar mas tiempo y dinero, como una tapicería en mal estado.


3.- Si consideras que le “sabes” a la mecánica pues escucha como se comporta al encenderlo, sino eres bueno, pues lleva a uno que te recomienden, uno que sea de tu confianza o ya de plano, lleva a tu compa o hermano del alma que dice que si le sabe, así por lo menos ya tienes con quien compartir la culpa de una mala decisión. Recuerda… el motor no sé ve, pero es lo más importante del vehículo.


4.- Analiza si la inversión corresponde al servicio que esperas de él; no puedes comprar un carro si necesitas transportar cosas, así como una camioneta no es para transportar almas, lo puede, pero no es cómodo para ellas.


5.- Si el presupuesto va a acorde con tus finanzas, date cuenta que, al menos en México, éste tipo de transacciones no son muy avaladas y no recibirás ayuda legal porque todo se arregla con un “es que eso hubiera pensado antes” al tratar de resolver una diferencia con el anterior dueño.


6.- Si ya de plano estas de necio y de armado y a “huevo” lo quieres, pues va! Dátelo… te lo mereces.


Pero… 



Si no te gusta como se ve… no te gusta como esta al interior… como funciona lo que lo mueve… tu inversión no va a acorde con lo que esperas de él… y que sabes que nadie tiene mas que tú la culpa de haberte puesto como objetivo adquirir ese vehículo a pesar de todos los anteriores puntos… NO TE COMPRES ESE PINCHE CARRO PARA LUEGO ECHARLE LA CULPA A TODOS LOS PINCHES PRESIDENTES ANTERIORES POR LA INEPTITUD QUE ESTAS MOSTRANDO AL NO SABER LA RESPONSABILIDAD DE LO QUE ESTABAS ADQUIRIENDO!!!


Perdón… hablábamos de un coche. Por su atención, mil gracias… 


Bob...

 Bob… 



Es probable que Bob supo mas de la vida que muchos de nosotros…


De vez en cuando lo descubría viendo al cielo, respirando, como apreciando el viento; alimentándose de Praná quizá, era común verlo como en trance, como disfrutando el hoy, el ahora, eso solo lo hace quien tiene otro tipo de vivencias, otro tipo de vida, otro concepto de Dios.


Bob, era de esos que salía de casa con toda al actitud, no miraba hacia atrás, solo miraba el camino que tenía al frente al atravesar el marco de la puerta; no he conocido nadie que lo haga con esa certeza, certeza que a veces yo intento y quiero emular…


A veces Dios pone en tu vida a ciertos personajes que dejan huella, enseñanzas y aprendizajes; la vida es la mejor de las escuelas, una que te cobra cada que te equivocas, pero que te hace mas sabio conforme vas avanzando, siempre y cuando prestes mucha atención a los pequeños detalles, porque esos son los que la conforman.


El buen Bob, siempre fue un buen compañero, se preocupaba por mi; cuando me acompañaba a correr me alentaba a seguir adelante; en las peleas en las que me vió participar, siempre se ponía en medio, evitando que las siguiera; en las noches deambulaba por la calle, tratando de velar mi sueño por las calles.


El pequeño Bob, era una de esas almas que rejuvenecía cada que salía en busca del destino, cada que algo le dolía, salía a robarle minutos al tiempo; no le importaba a noche o el día, nunca es tiempo suficiente para encontrarte a ti mismo y a tu destino.


Un día pensé que se había perdido, que el mal tiempo me lo había quitado; pero supongo que tuvo que ir mas lejos a robar mas tiempo, a rendir algunas cuentas que le dieron mas saldo para mas vivencias; después de algunas semanas, veo como es que se asoma por la reja, como quien dice “hey, qué haces?”… salí corriendo, lo llame por su nombre, él con sus ojos cansados trato de reconocer a su amigo de parranda, quizá no por su imagen, pero sí por su olor, el olor de casa, el olor de una amistad muda y de una amistad acompañada.


Mi pequeño Bob… se fue un día, un buen día en mi cumpleaños; al principio no lo entendí, pensé que era una mala broma del destino, pero hoy… después de mucho tiempo, entiendo que él cumplió con acompañarme ese día, con su último aliento, con su vista ya casi nublada, pero con sus oídos y olfato mas puestos que nunca, mas vivos que de costumbre, supongo que sonrió y con un último suspiro dijo adiós… 


Bobito… espero que hayas tenido una excelente vida a nuestro lado, del mismo modo que tu fuiste una excelente compañía en la mía… 


Quién te pregunto...?

 Quién te pregunto…?

Primero que nada tengo que hacer dos declaraciones;  la primera tiene que ver con las medidas de seguridad… obvio las avalo y las recomiendo, así es que lo siguiente no tiene nada que ver con la “desobediencia” de la misma; dos… simplemente es una comparativa de como es que vivimos las cosas las generaciones conforme va pasando el tiempo, cada una de ellas cuenta con sus propias características y debemos de verlas y juzgarlas como tal.


Así es que dicho lo anterior…


Voy por la carretera en mi bicicleta, disfruto del viento y el aire que entra y sale de mis pulmones, me siento algo aterrado, asoleado y sudoroso… en verdad que me siento muy bien. Desde hace algunas semanas atrás un amigo nos hizo la invitación para realizar otro tipo de actividades en grupo y salir un poco de la rutina de cada jueves o simplemente agregar un tema más para el fin de semana y anécdotas a la vida. Así es que nos dimos a la tarea de fuera como fuera, atender al llamado cada fin de semana.


Ha sido una maravillosa mañana, todo en calma y vamos de regreso; para estas horas del día, mucho más personas comienzan, están o terminan sus rutas semanales a montaña o en carretera; cada quien arma como mejor le place el recorrido con su grupo.


En un trance especial, propio del momento, vengo en lo mío… pienso en el día, es mi semana, en si hice o no bien en el trabajo, en desayunar un par de gorditas y un refresco en la primer fonda que encontremos y en tomar un buen baño llegando a casa, fue un buen día...


De pronto alguien grita desde el carril contrario; es un niño, veo que suelta los cuernos de su bici andando y golpea su casco con ambas manos. Al principio no lo entiendo, era como ver a un “gorilita” golpear su pecho, me “saqué de onda”, luego, después de un segundo, entendí… me estaba señalando que yo no contaba con un casco para la ocasión, sonrío y lo saludo.



No lo sé… obvio entiendo que es importante traer un casco, aunque soy de una generación en la que las medidas de seguridad valían gorro a lado del regaño que te daba tu mamá al llegar con los pantalones rotos, una bicicleta descompuesta o un balón ponchado. Soy de una generación que se crío en los lotes baldíos, en las casas en obra negra, con clavos oxidados y raspones en las rodillas; de los que al no haber balón lo armábamos con bolsas dentro de otras bolsas hasta que conseguíamos la sensación adecuada del “balón”, de los que jugábamos con un bote de “frutsi” entre la horquilla y la llanta para que emulara el sonido de una moto, mientras subíamos y bajábamos montones de tierra en las construcciones de la colonia; jugué a salir del salón corriendo a tocar la pared de en frente evitando que el profesor se diera cuenta; a la “trae” con niños y niñas; a ver que había en la bodega de la primaria… en fin, jugué!


En mis años de infante, no había muchas medidas de seguridad, quizá nuestro Dios era mas grande o unos padres mas desconsiderados, no lo sé; tengo pocas marcas en las rodillas, pero eso no significa que no me haya caído, quizá solo tuve mucho mas cuidado, producto del miedo de llegar a casa sucio y con el pantalón roto; tuve que poner mas atención sobre las llamadas de atención de mi “sexto sentido” que me advertía de donde si y de donde no meterme; no lo sé… quizá mi Dios era mas considerado y nosotros mas silvestres.


Creo que me hubiera gustado tener la edad en ese momento de aquel niño para resolverlo todo como lo hacíamos cuando lo era yo... él al hacer el gesto de golpear su casco,  yo le hubiera respondido “quién?”, él hubiera dicho “quién qué?” a que -hábilmente- yo hubiera contestado “quién te pregunto…?” y eso, en mis años, siempre terminaba o en sonrisas o en un punta final a una discusión a la que no estabas dispuesto a nutrir. 


Pero aprecio el gesto a quien con un gesto de superioridad que da la basta experiencia, se preocupa por mi salud física y mental, muchas gracias niño donde quiera que estés, solo que considero que era mas peligroso soltar los cuernos de tu bici al llamarme a mi la atención… ;)


martes, 14 de julio de 2020

Al fin...




    Lentamente se abre la cochera eléctrica de casa; ha sido una semana algo complicada, pero gracias a Dios ya todo termino -al menos por esta semana-, suspiro mientras la puerta se cierra y desciendo del vehículo. Abro la puerta y el olor a casa fresca me inunda… Subo lentamente las escaleras, me urge quitarme esta ropa del día y ponerme algo mas cómodo, nada como un pantalón de mezclilla, una playera y mis sandalias. 

    El Sol nos da algo de tregua y desciende detrás de la barda de mi patio, es momento de salir a regar mi jardín… me despojo de mis sandalias, manguera en mano riego en pequeños sectores el pasto, mientras camino descalzo sobre él. Es tan reconfortante regar, siempre lo fue, desde pequeño lo he disfrutado mucho, lo hacia en la casa de mis papás y ahora lo puedo hacer en la mía. 

    La música suena de fondo, proviene de la sala; es el punto intermedio, pues no es estruendoso para la casa y tampoco tan lejano para mí que estoy en el patio. 

    Un mensaje me distrae de mi meditación involuntaria… 

    “Llegué…” 

    Camino hacia la cochera y activo la segunda puerta; veo como aparece tu vehículo y sonrío el verte entrar en él. 

- Hola, qué tal tu día? 
- Algo pesado, pero nada que no tuviera solución. 
- Voy por algo de beber, quieres algo? 
- Claro, te puedo encargar una cerveza? 
- Voy por ella. 

    Te quedas sentada a la orilla de la banqueta, mientras charlamos sobre nuestro día y nuestra semana. 

- Tienes hambre? 
- No mucha, pero quieres comer algo? 
- Ven, veamos que podemos hacer 

    En la barra, uno al lado del otro partimos algo de jícama, pepino y lo salpicamos con algo de limón y sal. Nos sentamos en la sala y vemos nada en particular en la tele, simplemente es un pretexto para estar juntos, comemos, reímos y me besas de vez en cuando. 

- Vendrán tus amigos? 
- Si, no creo que tarden, me acompañaras? 
- Nah, solo saludaré, no quiero interrumpir su reunión semanal, te esperaré arriba, ok? 

    No pasa mucho y llega el primero de ellos, luego dos mas y minutos después el último de ellos. Uno de ellos trae una hielera, reparte una cerveza a cada uno; otro pone algo de botana en un plato grande de unicel, comenzamos con la charla de trabajo, luego pasamos a la cartilla típica entre hombres. De pronto todos voltean hacia la puerta de la sala, haces acto de presencia y saludas a todos rápidamente, me avisas que debes salir a comprar algo y que esperas no tardar. Te acompaño tomándote por la cintura y te pregunto que si quieres que te acompañe. Me dices que no, me das un beso mientras activas la puerta y me pides el control de la misma para no molestar al llegar. 

    Mis amigos siguen con las bromas, bebemos y reímos porque podemos y nada mas. 

    Después de la última ronda de las típicas y conocidas anécdotas que tenemos de nosotros, comienzan uno a uno a despedirse , es en eso cuando se escucha que accionas la puerta al entrar. Te despides, ellos se disculpan por habernos interrumpido y tu amablemente les dices “nada que ver, seguro tienen muchas cosas de que platicar”. 

    Nos quedamos un momento mas en la orilla de la banqueta del patio, bebo mi última cerveza y te invito a bailar una de las canciones que suenan desde la sala, al principio te niegas con algo de pena y timidez, pero por fin te convenzo; me abrazas, te acurrucas en mi, me besas al fin de la canción y te pregunto que si por fin te he convencido, me dices que no, que solo he corrido con algo de suerte en los últimos años. Sonrío y te digo “sigamos que esa suerte entonces”. 

    Seguimos bailando a pesar de que la música a cesado… 

- Me puedo quedar? 
- Claro, siempre y cuando no intentes seducirme 
- Entonces cierra tu puerta con seguro, porque no puedo garantizar nada. 

    Entramos al fin, sigo tus pasos por las escaleras, veo de reojo como te quitas tu ropa, me pides alguna playera y te sientas sobre la cama. 

- Fue largo el camino, no? 
- Quizá lo fue, confieso que casi no lo recuerdo -sonrío-, pero lo importante es que al fin llegamos 
- Me abrazas? 
- Pero después te vas a tu cuarto… 
- Claro -y me guiñas el ojo- 

    Dormimos abrazados toda la noche, con la firme convicción de que al fin pudimos llegar… al fin, estamos en casa...


miércoles, 1 de julio de 2020

annus mirabilis...

    
    No te sientas presionado por el mundo y por lo que esta pasando alrededor...

    He escuchado a mucha gente que dice "lee un libro, desarrolla tu potencial o has todo lo que no puedes hacer, ahora que puedes", como una forma de aprovechar que "ahora" tienes tiempo para hacer todo lo que has dejado en el tintero. Pero... también descubrí -que, si bien es cierto- que teniendo el tiempo, es mucho mas la ansiedad que te provoca el no hacerlo porque puedes; no es necesario, si es que así no lo quieres, si es que así tú mismo sientes que no lo puedes. Somos personas diferentes; hay quienes pueden y se refugian en el ejercicio, en el trabajo, en la lectura... pero hay quienes todo esto, les genera mas ansiedad, el no saber qué va a pasar el día de mañana, así es que no todos tenemos la misma actitud, ante los mismos problemas y estímulos.

    No pasa nada si no lees ese libro, si no desarrollas esa rutina de ejercicios, si no desarrollas tus habilidades gastronómicas; lo mas importante es que puedas estar y permanecer cuerdo ante todo lo que esta pasando. Las presiones que todos tenemos son las mismas o diferentes, todo depende de tu enfoque, pero, las condiciones con las que vivimos el momentos son las que nos llevan hasta donde estamos.

    Hace algún par de semanas, yo estaba agradecido con Dios porque me sentía preparado para ello; pague mis cuentas, me corté el cabello y alimente la alacena de la casa; pero a la vuelta de un par de semanas mas, me di cuenta que mis demonios estaban al acecho, y mas cerca de lo que me gustaría reconocer... Dejé de levantarme a las 5 am, de tener 30 minutos de lectura y de hacer un poco de meditación... me comenzó a costar mas esfuerzo del común el levantarme, el trabajar y el de tener una buena actitud ante la vida.



    No estoy bien... me digo cuando reflexiono.

    Pero sé que un proceso de adaptación a todo lo que estoy viviendo, a lo que nos tocó vivir... Mañana será un nuevo día y espero renovar mis actitudes. Es complicado, no es simple, pero en la sencillez del momento, tengo que ver la virtud de mi espíritu. Así es que no es imposible.

    No te sientas presionado por aprovechar o no el momento, trata de estar tranquilo y de ver el nuevo día  como un día menos para todo lo que nos esta pasando...

    Donde quiera que estés, te mando un abrazo...


    

lunes, 29 de junio de 2020

Im-posible...


    Sabes... la vida es tan simple o complicada como la quieras ver; tan simple o complicada como la quieras vivir. Siempre tendremos la oportunidad de ver ambos lados del vaso, la parte optimista y la parte pesimista...

    Creo que es complicado entender como es tu punto de vista porque depende de muchas cosas; como estas, como te sientes, el mundo que te rodea... habrá ocasiones en que siendo optimista puedas tener un mal día y siendo pesimista puedas tener la oportunidad de tener un día mágico. Uno no excluye al otro y viceversa.

    He tenido a lo largo de mi vida, días buenos y días malos y siempre trato de tener una buena perspectiva de ellos; no siempre salen de la mejor manera, no siempre sale uno airoso... lo que si sé es que ni uno ni otro te define, pero si puede marcar en gran parte (o menor) tu vida.

    Escucho con algo de escepticismo cuando me dicen que todo va bien o cuando todo les va mal... por qué...? porque siempre depende la actitud que quieres tu representar... habrá gente que busca en el "mal día", el consuelo de los demás y habrá quien represente un "mal día" la oportunidad de verse como alguien que emerge de sus propias cenizas... lo mismo puede ocurrir con un buen día...

    Por lo general yo no no digo mas de lo que quiero que sepan de mi, puedo decir que tuve un mal día o una mala semana, pero no hablo de todo el cúmulo de emociones que pasaron por mi en ese día o semana, sino solo como un panorama general, "siempre me va bien" es una de mis mejores frases o frases recurrentes, o un "no me quejo porque nada gano" o incluso en casos mas simples -que no lo son- siempre digo "yo soy casa... y casa siempre gana".

    No puedo o debo alardear de que siempre me van bien, el dolor existe, la situación quizá hasta lo amerita, pero por lo general aprendo o por o menos trato de tener una actitud de aprendizaje de todos los errores que cometo o de las situaciones que se me presentan. Siempre hay algo que aprender... siempre trato de matizarlo diciendo "mañana será otro día" y eso me reconforta en el momento y lo reafirma el día siguiente. Pero debo de confesar que eso mas que una filosofía es un acto de fe.. fe en que los problemas del ayer, son pasajeros o que en la noche algo pasará por mi mente en la que me hagan ver esa oportunidad que ofrece cada nuevo día, de que todo afán tiene un mejor final que simplemente hoy no es tan notorio en este momento.

    Trato de despertar con la convicción de que éste día será mejor que el ayer; no sé, trato de remontarme a mis días como estudiante, en que me convencía de que a pesar de el problema en que no pude resolver en ese momento con algo de descanso, por arte de magia o de "qué se yo" se vería mas simple o mas concreto al despertar... no lo niego, hubo días que así fue y me puedo jactar con ello.

    Pero... y qué pasa si no es así...? es entonces, cuando el descanso me renueva las fuerzas de seguir adelante con ello o con lo que se pueda presentar. Renuevo mi idea y trato de decir "mañana me reiré de esto" y sigo adelante. No hay nada que no tenga solución y si es que no la tiene, también es una respuesta en si. Hay veces que la respuesta mas simple es la respuesta mas idónea... principio de parsimonia, así es que confío en ello o en ella.

    No veo todo lo que debo de ver y no todo lo que me acosa por las noches es concreto o es el final, pero creo que mucho tiene que ver mi fe ciega en ello... siempre estaremos mejor y el problema de hoy, será un aprendizaje el día de mañana, no todo es eterno y quizá el mover las piezas cómodas a mi alrededor tenga un mejor fin al final del día o del día de mañana. Así es que debo de sintetizar que mas que una solución en sí, es mas que nada una cuestión de fe... hay que tener fe.

    Así es que siempre saldremos de todo, aunque parezca imposible -porque así lo veamos-, pero siempre me apego a todo lo que sea probable... porque como ser humano, puedo decir que el espíritu que nos caracteriza... es hacer lo imposible... -por lo menos- probable...



jueves, 25 de junio de 2020

Hace 11 años...

    

    Hoy hace 11 años, estaba recibiendo una llamada de Durango... me preguntaban si estaba disponible para ir a checar una máquina que estaba fallando, pero con la condición de que tenía que contestar inmediatamente o sino tenían que buscar a alguien mas; les aseguré que era cuestión de hacer un par de llamadas y que estaría allá alrededor del medio día...

    Hice las llamadas pertinentes... carro, gasolina y un par de playeras y ropa interior en una mochila para lo que podía ser un par de días o una semana allá.

    En el camino venía anticipando a lo que me podía enfrentar.. cabezales, mangueras, tinta, chip's y demás... todo lo que sé se vería expuesto en un par de minutos u horas, la experiencia que hasta ese momento tenía en un examen de la vida real.

    En el camino en sí, me vi temeroso porque las nubes de lluvia venían tras de mi y yo con la firme convicción de ganarles pues iba a un lugar al cual no conocía o sabía exactamente dónde estaba o si me sería fácil o no llegar.

    Al llegar respiré con alivio, pues prácticamente al llegar a mi destino se soltó una lluvia que duró fácil un par de horas... revisé lo que tenía que revisar, di un diagnostico simple y concreto, la máquina tiene una falla considerable, pero podía echarla a andar por lo menor esos días. Me dieron luz verde para hacer lo que tenía que hacer... 

    En el proceso, cansado de escuchar mi playlist en el iPod-nano escuche un poco del radio de la zona, busqué alguna estación que sonara acorde a mi estado de ánimo... di con una estación que curiosamente estaba poniendo canciones de mi Idolo de juventud y niñez... Michael Jackson. Canciones que me remontaron a muchos y gratos recuerdos de lo que había sido no hace mucho. Disfrute de todo, hasta que llamó mi atención el hecho en sí... "por qué tantas canciones seguidas de él, será que cumple años o que paso algo relevante...?"

    Sí... había fallecido, me lo constato una llamada de un vecino de toda la vida, familiarizado con mi gusto y con su gusto personal... "amigo, tenemos que beber en su honor", solo sonreí y le dije que así había que ser a mi regreso.

    Fue un día normal... un Jueves, un Jueves marcado por muchos significados personales a través de mi vida. Fue el día en que yo perdí a un héroe de mi infancia, a un ser que le daba cierto sentido a mi vida, a alguien que le debía mas que música parar escucha en mi iPod o en un viejo cassette en mi estéreo -que aún tengo-, mas que un par de discos compactos en mi repertorio como "melómano" que me considero, fue alguien a quien admiraba a pesar de todos los rumores e historias que luego se desprendieron del hecho... el mundo era un mejor lugar cuando estaba el en vida... y eso nadie me lo podrá quitar de la vista...

    Porque sí, él le daba un sentido a todo esto... era el Rey del Pop, su majestad... Michael Jackson...