viernes, 17 de agosto de 2012

Tú eres mi Marido...


Tú eres mi Marido.

Tú eres mi marido y yo soy tu mujer. 
Tú eres mi hermana y yo soy tu hermano.
Tú eres mi madre y yo soy tu hijo.
Los dos somos nada más uno.
Tú te abres y yo te penetro.
Tú eres María y yo soy José.
Tú me abrazas y yo te envuelvo.
Tú eres mi sangre y yo soy tu piel.
Carmen y Rosa, Berta y Beatriz,
Carlos y Pedro, Jorge, Rubén,
tú eres el vaso, el agua, la piedra,
el carbón, el vinagre, la miel,

yo soy tu boca, tu mano, tu ombligo,
tu oreja, tu lengua, tu uña, tu pie.

Los dos somos nada más uno,
somos qué, cuándo, quién.

Tú eres mi hija, mi nieta, mi extraña.
Yo soy tu marido, tú eres mi mujer.


Jaime Sabínes.

jueves, 16 de agosto de 2012

Como criar hijos delincuentes:


Como criar hijos delincuentes:
  1. De a su hijo todo lo que pida. Pensará que tiene derecho a obtener todo lo que desee
  2. Ríase cuando su hijo diga malas palabras. Crecerá pensando que el ser irrespetuoso es divertido.
  3. Jamás reprenda a su hijo por su mal comportamiento. Crecerá pensando que no existen reglas en la sociedad.
  4. Recoja todo lo que su hijo desordene. Crecerá creyendo que otros deben de hacerse cargo de sus responsabilidades.
  5. Permítale ver cualquier programa en la televisión. Crecerá creyendo que no hay diferencia entre ser niño y ser adulto.
  6. Dé a su hijo todo el dinero que pida. Crecerá pensando que obtener dinero es fácil y no dudará robar para conseguirlo.
  7. Póngase siempre de parte de él, contra vecinos, maestros, policías. Creerá que lo que él hace siempre está bien y son los otros los que están mal.

"Siguiendo estas instrucciones le garantizamos que su hijo será un delincuente y nosotros tendremos una celda lista para él" 

Departamento de polícia de Houston, Texas.

jueves, 2 de agosto de 2012

Nos Robaron el Oro...


No sé... a raíz de que -Gracias a Dios- se ganó la plata en clavados sincronizados por parte de la "chicas" en Londres 2012 desde la plataforma de los 10 mts. me di cuenta de que algo andaba mal... pero no entiendo... no debimos de haber ganado la Plata sino el Oro.

Y es que los Mexicanos de un tiempo para acá han tenido excelentes participaciones en la disciplina, algun@s de ell@s bastante destacados.

¿Apoco no...?

Para muestra tenemos que no hace falta mas que el "virtual" Presidente de México @EPN tenga una "ligera" equivocación para que todo el Mundo se "clave" en ello y le haga mofa.

Por favor... denle chance, el pobre hombre, esta tratando -por todos los medios posibles- de hacerse presente y ganar algo de la simpatía de todos ustedes, tomen eso en cuenta... no hay que ser.


Si hemos permitido peores y fatales errores, pues, qué mas da una pequeña falla al confundir a Paola EspinoSa con Alejandra Orozco y felicitar a Paola Orozco y a Alejandra EspinoSa. Ni que muchos de ustedes no hayan escrito Espinoza y no Espinosa al intentarle hacerle mofa a @EPN.

Digo, la verdad es que no soy fan de el, pero creo que hay mejores cosas - y mas importantes - que podemos atender en éstos momentos.

Ya basta te tanta "clavades", concentrémonos en la carrera de fondo en la que vamos a participar y que esta por comenzar.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Con 3 pesos de mas en la bolsa...

Llego a la tienda... siempre traigo cosas en la cabeza, mi mente siempre esta teniendo charlas amenas consigo misma, nada del otro Mundo; algunas son algo acaloradas, otras no tanto, mas bien, manejan cuestiones de estrategias, siempre hay que ser correctos en como exponemos las cosas, para llevar un mensaje adecuado a un buen termino. En fin, entre tanta charla, solo queda un pequeño espacio de atención para no sufrir ningún accidente, lo suficiente para voltear a ambos lados de la calle cuando la cruzo, determinar la velocidad de los vehículos que vienen en mi dirección y reaccionar si necesito o no correr, o si de plano puedo ir tranquilamente disfrutando de mis diarreas mentales.

Mientras voy entrando a la tienda, veo como un par de niños salen corriendo, es una pequeña parejita, supongo que son hermanos o quizá hasta primos; es difícil que dos niños tan pequeños y desconocidos se lleven tan bien en el poco tiempo que tienen en una tienda para conocerse. Corren hacia un pequeño vehículo móvil, digo móvil porque se mueve, no tanto porque avance, es uno de esos que le depositas algunos pesos y un sin-fin de luces enciende al compás de alguna canción infantil con tinte caricaturesco, mientras que sube o baja con los niños encima simulando el andar por las calles.

Al parecer su mamá sale algo apurada tras ellos, quizá se le perdieron un poco de su vista e intuitivamente sabe donde encontrarlos, ¿apoco no nos conocen bien nuestras madres desde pequeños? 

Uno de ellos ya estaba haciendo un esfuerzo por subir (el varón) y la niña comparte sonrisas con el, alguien dice "yo primero" pero no alcanzo a distinguir de quien es la voz, todo pasa demasiado rápido y me distraigo un poco viendo mi imagen en un monitor de seguridad que esta justamente cruzando la entrada. 

La madre camina con algo de prisa hacia ellos y les advierte que no se van a subir, quizá un poco apurada porque se le perdieron de vista, quizá porque dejo a alguno de los empleados en el mostrador con algún encargo de un medicamento o de X producto. Los recoge y los lleva con ella.

Yo sigo mi rutina diaria, voy al mismo estante, recojo el mismo refresco y las mismas frituras que habitualmente como, seguramente hasta ya saben que es lo que compro y a que hora lo hago los empleados de la tienda, no me importa, quizá soy un animal de costumbres mas de lo que me gusta reconocer. 

Al llegar a la caja, hay gente delante de mi; yo volteo de reojo y aún puedo ver la imagen en mi cabeza de la emoción en la cara de los dos niños, busco en mi pantalón dinero para pagar lo que voy a comprar, lógico, si me alcanza para lo que llevo, pero aún mejor, parece que me sobra algo de feria para algo mas. Busco de nuevo la maquina aquella con mis ojos, intento ver el pequeño anuncio de la cantidad de monedas que necesito para poder echarla a andar, ¡genial!, si completo, ahora busco si en la fila están los niños y su madre. Me pregunto, ¿no se molestará la señora si los subo al juego? pienso que no tiene porque, pero también entiendo que en un Mundo tan complicado como en el que vivimos todo es extraño y nada es sencillo. Lamentablemente no están, supongo que aún siguen comprando algún producto; camino hacia la salida pero mi paso es lento, lo suficiente como para que ellos puedan salir corriendo nuevamente a la máquina y yo pueda ayudarlos ahora a subir... no lo hacen, fuera de la tienda me hago un poco "loco" con el ticket que me dieron por mi compra, pero los niños siguen sin aparecer, me cuestiono si debo de entrar a buscarlos, pero también entiendo que sería demasiado "sospechoso" y no me gustaría provocar algún tipo de miedo, me retiro lentamente con la fe de que si volteo sobre mi hombro escucharé de nuevo su sonrisa y sus pasos pequeños pero presurosos de nuevo hacia la máquina aquella... no, no pasa nada.

Sigo mi rutina de regreso, me cuestiono sobre si hice bien o si hice mal al no haberlos buscado... me inquieto un poco. Supongo que ellos pueden vivir sin subirse al juego, son niños fuertes y entre tantas cosas que tienen que ver, la desilusión de no haber subido al juego pasará pronto, pero yo no soy igual, yo no soy tan fuerte como esos niños, yo... no sé si pueda vivir con esos 3 pesos de mas en mi bolsa.

martes, 31 de julio de 2012

Posición fetal...

La edad para mi, siempre has sido relativa... quizá suene algo ridículo, pero no me he dado cuenta de lo que he crecido; sin querer quizá me doy cuenta de que ya no soy un "niño", pero tampoco me considero un adulto como tal. Quizá entro en al categoría de "joven adulto", pero pues, como ya dije, me es relativo.

Recuerdo que cuando tenía 16 o 17 años, me urgía tener 18 años para ir de "antro" en "antro" o de bar en bar, para conocer el Mundo de los que eran un poco mayores que yo, con sus anécdotas de desvelos, fiesta, música y demás que se da a esa edad. Recuerdo que cuando tenía 17 años empece a ir a algunos bares, siempre con el miedo de que me fueran a rechazar en la puerta y por ende, a la vergüenza que ello me provocaría. Gracias a Dios no fue así, siempre entré, gracias a las buenas relaciones de algunos de mis amigos y luego de las propias. Lo mas curioso es que cuando cumplí 18, a pesar de ser "legalmente" adulto (al menos en mi país) las ganas no fueron tan grandes como esperaba, pues ya tenía algo de camino recorrido y pues ya no estaba marcado como una "necesidad" de mi parte.

Ahora soy un poco mayor que eso, digamos que casi el doble y veo como es que las cosas se mueven a otro ritmo; los desvelos cuestan mas, las crudas cobran lo doble y las ganas pues poco a poco nos han ido abandonando. Las responsabilidades se han hecho presentes y tienes de dos "sopas", o te aguantas la desmañanada después de un buen desvelo, o le paras a la fiesta sin queja, para al día siguiente ir fresco. La verdad es que siempre he optado por el desvelo y el sacrificio que me produce ser responsable... esa parte "joven" que aún conservo.

Dentro de las virtudes que podemos considerar al llegar a cierta edad, podemos ver la autonomía económica con la que cuentas, si bien te puedes comprar "lo que quieres", también ya notas y te das cuenta de lo que "realmente necesitas", así es que el tema de la buena administración tiene un papel muy importante. Los permisos son los que tu te permitas, siempre y cuando seas responsable contigo y con los demás, ya sabes que la rodilla no funciona tan bien como antes y que a pesar de las muchas ganas que tengas de jugar fútbol ya no tienes la resistencia, los pulmones y el corazón de hace 10 años atrás; te das cuenta de que te gastaste muy rápido el saldo en tan poco tiempo. Hay un sin fin de pro's y contras con los que ahora cuentas, cada uno de ellos es tan fuerte como tu lo hagas o dejes de hacerlo; las responsabilidades siempre estarán y de ti depende el como tomarlas, el como sobrellevarlas y a cuales puedes sobrevivir.

He tratado de ser agradecido con la vida, he notado como mis amigos y yo hemos crecido, me siento muy orgulloso de ellos por cada uno de los pasos que han dado y espero que un día ellos estén orgullosos también de mi; ahora siento mas empatía por mis padres, tíos y abuelos, reconozco el gran esfuerzo que han hecho para tener lo poco o mucho que tienen y sobre todo, por el gran cariño con que nos han cuidado, ahora entiendo mas sus palabras y las veo reflejadas en las mías a "mis hij@s"; he sido muy afortunado con todo lo que he vivido, quizá hasta puedo decir que soy chipil, solo espero que el destino entienda que lo digo con toda la humildad del Mundo y no lo tome con cierto grado de descaro, no, no es ofensa, sino todo lo contrario, con una gran humildad de saber que la vida es difícil y que gracias a Dios he contado con personas a mi lado que me quieren y aman lo suficiente para ayudarme en ella, o me han dado la herramienta para enfrentarla... no lo sé.

Ha sido una aventura todo esto... en ocasiones me veo enfrentándome a muchas cosas, cosas que no pude haber imaginado; noto como es que mi carácter me ha ayudado en muchas ocasiones, pero también reconozco que ignoro muchas mas y que esto me provoca mucho miedo, miedo que trato que no me deje inmóvil ante ellas, que no haga una presa de mi el pánico. Trato de siempre irme a la cama con problemas para el día siguiente levantarme con soluciones, siempre ser parte de la solución y no del problema...

Pero también debo de ser sincero... en ocasiones termino muy abrumado, hay cosas que no sé hacer, pero lo peor es que no sé por dónde empezar. Supongo que tiene que ver con mi entorno, mi padre sabe mas cosas que yo a mi edad, él se enfrento a mas problemas que yo, pero mi abuelo sabe mas que mi papá, porque él tuvo un entorno aún mas complicado... no lo sé, pueden ser muchas cosas, cosas como todo lo contrario de lo anterior, quizá no puse mucha atención, a pesar de las grandes lecciones que han pasado a mi alrededor, quizá mi abuelo no es que sepa mas, sino que se las ingenia mejor, quizá mi papá también tiene miedo, pero disimula mejor que yo... entonces qué es lo que puedo hacer?... no lo sé.

Solo sé que en ocasiones como esas me gustaría llegar a casa, dejar la mochila, ponerme un short, acostarme en la cama, adquirir una posición fetal, cubrirme con la sabana y dejar que el Mundo gire y que mis papás resuelvan todo... En ocasiones me gustaría seguir siendo un niño...

viernes, 20 de julio de 2012

La emoción por vivir...

Hace ya algunas semanas fui invitado a una ceremonia de graduación; la verdad es que soy nuevo en éste tipo de invitaciones, no por el hecho de ir a una graduación, sino por el lugar que ahora "ocupo", si bien he estado en las graduaciones de muchos de mis familiares, ahora estaba en el lugar de "acompañante" o "padrino" de quien se graduaba. 

Siempre me ha llamado la atención como es que los niños ven el Mundo; siempre me quedo impresionado con lo grande y maravilloso con que ven ellos las cosas. Una cosa simple a nuestros ojos puede ser toda una aventura para ellos, un desafío o un miedo a vencer, no siempre salen bien librados, pero por lo general aprenden mucho de ello.

Todo transcurría con relativa calma; nunca puede faltar el exhibicionista, el pulcro, el que llega tarde, el que va como le da su gana, hasta el que no se da cuenta de lo que pasa a su alrededor, pero no por ello deja de ser solemne para todos nosotros, simplemente que todos tenemos diferentes formas de ver el mundo y por lo mismo el "como" lo afrontamos.

La persona que estaba a mi lado derecho traía un globo enorme y no me permitía ver el acto de los niños que estaban en la explanada; no había problema, solo era cuestión de "asomarme" para ver el show, no había porque hacer un drama de ello. La emoción era notoria en los niños, así como el desconcierto de otros, todo iba según lo planeado.

De pronto hace aparición uno de los últimos grupos en participar... Me llamo la atención que una persona, que no supe si era maestra del grupo o alguna madre de familia que estaba ayudando, colocó una silla cerca de donde se estaban formando los niños en forma de circulo. En su momento no supe a que se debía, hasta que supe el motivo... Había una niña, al parecer tenía algún tipo de capacidad diferente, de momento no supe cual era en si, pero se hacia un poco evidente conforme el acto fue avanzando.

Hay ciertas ocasiones en que nos lamentamos de la gente que sufre de alguna "discapacidad", siempre los vemos con cara de "pobrecitos", pero éste no era el caso, yo por el contrario no pude dejar de verla con admiración... La niña sonreía no con su boca sino con sus manos, con sus palmas, con sus pequeños saltos que vigilaba la persona que estaba detrás de ella; sonreía con cada parte de su cuerpo, que le permitía sentirse completamente viva. Fiel al sentimiento de poder ser parte de algo y de sentirse realizada.

Gracias a Dios que traía lentes, así pude disimular la lagrima que se me escapo al verla saltar y bailar, no pude mas que reír junto con la niña que le desbordaba la emoción; de pronto me di cuenta de que los verdaderamente discapacitados somos nosotros, que hemos perdido la emoción por vivir, vagamos por la vida sin sentirnos parte de algo, que buscamos en un celular esa conexión con alguien que esta lejos, pero que estamos muy lejos de quien esta frente a nosotros, estamos tan perdidos entre nuestras "apariencias" que dejamos de sonreír a quien nos brinda su sonrisa y su amistad. Disimulamos lo solos que estamos, disimulamos lo infelices que somos y creemos que engañamos a todos con nuestra falsa "seguridad", cuando en realidad no sabemos como pedir ayuda y solo gritamos hacia adentro de nosotros, con un grito ahogado, con un grito sordo...

Esa niña me regreso la emoción de muchas cosas. Al acabar su acto no pude mas que aplaudir su participación y reconocer que hay gente allá afuera con desafíos mas grandes a los que quizá yo me pueda enfrentar en mi vida, hay gente que debe sacar a sus hijos adelante a pesar de la adversidad, hay profesores, maestros y educadores, que darán su vida en las aulas buscando que la "diferencia" que existe cada vez se note menos, que buscarán integrar a nuestra sociedad, una clase diferente, pero no por ello menos valiosa, al contrario, creo que son ellos quien le dan valor a la nuestra.

No tuve el gusto de saludar a su maestra, a su madre o incluso a esa niña, me hubiera gustado reconocerles el esfuerzo que realizan día con día, el que sepan que hay alguien como yo, se queda corto en palabras para expresar la profunda admiración que siente hacia su profesión de educadora, de madre y esfuerzo como hija, pero espero que su imagen nunca se aparte de mi mente para poder ofrecer todos los días a éste Mundo una pequeña, pero sincera sonrisa día a día...

Ojalá todos tuvieramos la discapacidad de ser infelices para poder sonreír un poco mas...

DC Universe...



Quede impresionado con éste trailer, ojalá lo disfruten tanto como yo...